Nos hemos levantado temprano para poder coger el primer autobús al Parque Nacional de Erawan. Para ir a la estación de autobuses hemos cogido un curioso taxi, este consistía en una moto con una especie de sidecar casero, en el sidecar íbamos montados los tres con el equipaje. En este pais las motos sirven para todo, desde un uso individual a puesto callejero, todo ello pasando por transporte colectivo (no es raro ver cuatro personas montadas en una moto), taxi ( existen motos en las que te puedes montar si vas solo y te llevan a donde quieras) o transporte de mercancías ( garrafas, butano, verduras…).
No sabemos como pero hemos llegado vivos a la estación de autobuses, allí hemos dejado el equipaje y nos hemos montado en el autobús para ir a Erawan, este bus no tenia nada que ver con el que nos había traído desde Bangkok, como aire acondicionado usaba cuatro ventiladores puestos en el techo, las puertas iban abiertas durante todo el trayecto sin contar la cantidad de años que tenía. La atracción más interesante del Parque Nacional de Erawan son sus cascadas. Pero antes de entrar al parque alguien ha llamado a Jaime y que casualidad eran Pep y Teresa la pareja que con la que compartimos nuestras largas horas de espera en Amman. Tiene una cascada de siete niveles en los que te puedes bañar. Hemos empezado a subir muy alegres pero enseguida hemos empezado a sudar y el terreno se ha vuelto cada vez más escarpado.
Durante la bajada nos hemos dado un chapuzón el los dos niveles que nos han parecido más bonitos al subir ( el 3 y el 5) había peces de distintos tamaños, los más pequeños se dedicaban a mordisquear nuestros pies, los otros simplemente se asustaban.
Después del baño hemos ido a coger de nuevo el autobús. Para nuestra sorpresa el autobús de vuelta era aún más viejo y cochambroso que el de ida, el suelo era de madera y entre sus tablones se podía ver la carretera.
Cuando hemos llegado a la estación de Kanchanaburi hemos ido corriendo a comprar algo para comer, hoy tocaba tallarines con pollo y verduras (lo mismo que el Pad Thai) a recoger las maletas y a comprar agua. Hemos subido en un Discobus, tenía toda la pinta de ser una discoteca cuando no realiza el trayecto entre Kanchanaburi y Suphanburi. Una vez dentro, hemos comido y nos hemos dado cuenta de que la auténtica thai pica de verdad.
Los autobuses de aquí tienen unas costumbres que nos llaman la atención, paran a repostar, se paga una vez está en marcha el autobús, no te dan billete y paran cada dos por tres para que suba y baje gente. En una de las paradas se ha subido un señor a vender arroz y pinchos de pollo.
Ha sido llegar a Suphanburi bajar de un autobús y coger otro que nos ha llevado a nuestro destino final de hoy Ayutthaya, aquí hemos buscado una Guest House para dormir, hemos dado una vuelta para poder comprar algo para cenar y ahora nos hemos puesto a escribir, así que aquí lo dejamos por ahora pero… continuará.
Por cierto, ya hemos pasado las 100 visitas!!! Para celebrarlo, una nueva sesión de fotos:
HUoooolap!!! que chulo el viaje. Como sigais dandome tanta envidia voy a acabr visitandolo yo. Ya me enseñareis más fotos cuando vaya a veros a Barna. jejejej
ResponderEliminarLo de las cascadas me ha molao, tiene una pinta increible, sobre todo visto desde aqui, desde mi despacho de los madriles sniff sniff.
Un abrazoooooo
Que baño mas bonito en esas casacdas. Que relajante tiene que ser estar ahi........ los autobuses no necesitan comentario. Besitos.
ResponderEliminar